El proyecto educativo viene determinado por la legislación vigente y se estructura en base a tres áreas o ámbitos de experiencia que son:

  • Identidad y autonomía personal.
  • Medio físico y social.
  • Comunicación y representación.

Evidentemente en esta primera etapa de la educación de vuestros hijos las tres áreas se interrelacionan entre sí no formando en ningún caso unidades ni contenidos diferenciados.

Es difícil resumir en unos párrafos nuestro proyecto educativo pero a continuación encontrarás una serie de ideas concretas en los que se basa.

  1. La función educativa de la escuela, más en esta etapa que en ninguna otra, es complementaria de la que ejerce la familia, por lo que la implicación de los padres es fundamental.
  2. En la escuela el niño tiene la oportunidad de interactuar con otros adultos y con otros niños lo que es enriquecedor para su desarrollo.
  3. Hay que intentar conseguir cuanto antes el dominio de los cuatro hábitos básicos en vuestros hijos, tanto en la parte que corresponde al tiempo que pasa en la escuela, como en el tiempo que pasa en casa.
    1. Las comidas. El niño debe comer de todo, en tiempo y respetando los horarios.
    2. El sueño. El niño debe tener sus horas de sueño de forma rutinaria, acostándose y levantándose a su hora y en su propia cama, nunca en la cama de los papás. Os enseñaremos técnicas para conseguir que vuestro hijo duerma bien y sin despertarse.
    3. El orden. Debe enseñarse al niño, desde muy pequeño, el respeto a las personas y a las cosas y la existencia de horarios y lugares para realizar sus actividades en cada momento.
    4. La higiene. Empezando por el control de esfínteres y continuando por el aseo personal. El niño se sentirá más cómodo y vosotros también.
  4. Conseguir estos cuatro hábitos básicos es la base de la “paz social” en la familia. Cuanto antes empecemos y más constantes seamos, antes conseguiremos esta “paz social”.
  5. Utilizamos el juego para conseguir que el niño descubra la capacidad de controlar su cuerpo y de desarrollar sus capacidades afectivas y de relación con los demás. Jugando va a descubrir relaciones sociales y espacios físicos diferentes a su medio familiar.
  6. El éxito. Todo ser humano necesita el éxito, nuestra vida no puede ser un continuo fracaso, pues exactamente igual piensa nuestro hijo. Hemos de ser capaces de transmitir a nuestro hijo que está superando metas y consiguiendo logros y expresárselo de forma veraz y creíble.
  7. Concepto del tiempo. Organización de rutinas, tiempo de la comida, tiempo de la siesta, tiempo de llegada a la escuela, etc.
  8. Observación del entorno. Objetos, animales y plantas. El niño irá aprendiendo a respetar el medio natural, así como a mantener los espacios limpios y recogidos, iniciando el concepto de orden y limpieza.
  9. Desarrollo del lenguaje oral para dar cauce a sus sentimientos y emociones. Este desarrollo les llevará a utilizar progresivamente un vocabulario ajustado a las situaciones cotidianas, lo que les permitirá elaborar frases sencillas pero cada vez más correctas y elaboradas.
  10. Incidimos en la gran capacidad del niño para aprender para iniciarle en las palabras básicas del inglés, al mismo tiempo que desarrolla su lengua materna en castellano.
  11. Expresión plástica a base de realizar dibujos, utilizando pinturas y lápices, con el doble objetivo del simple disfrute y también de la capacidad de representar alguna idea o algún sentimiento.
  12. Expresión musical. En general producción de ruidos y sonidos que se realizan con su propio cuerpo, manos, palmadas, boca, o bien con objetos y juguetes. Se introduce en esta etapa el concepto de ritmo, con cancioncillas e instrumentos sencillos.
  13. Desarrollo motriz y expresión corporal. Que vaya desarrollando sus capacidades físicas para desenvolverse cada vez mejor en la escuela y también fuera de ella. Lo que más gusta a cualquier niño es moverse libremente, cuanto más se mueva mejor desarrollará sus sentidos, más y mejor conocerá el mundo que le rodea y más pronto desarrollará su capacidad intelectual. Evidentemente el juego es la forma de movimiento que más gusta a los niños (y también a los adultos), por lo tanto el niño tiene que jugar.
  14. Siempre educar en positivo. Conviene hacer todo y decir todo de forma positiva, animando y alentando, sin desesperarse ni siendo demasiado exigentes. Ahora bien, hay que establecer unos límites y respetarlos no cediendo nunca a ningún chantaje del niño por pequeño que sea el niño o el chantaje y este principio es aplicable tanto en casa como en la escuela.

Estas ideas resumidas en unas pocas líneas son la base de la educación que van a recibir vuestros hijos en la escuela, pero es fundamental que las apliquéis también en vuestra casa, de ello dependerá el resultado final conseguido.